Aldeire-Morrón del Mediodía

20150208_09095520150208_10441920150208_11273420150208_12185520150208_12414120150208_13225320150208_154352IMG-20150208-WA0008IMG-20150209-WA0049IMG-20150210-WA0021

Aldeire-Morrón del Mediodía

Montañismo

El día amanecía cerrado, las nubes bajas, espesor de nieve en todas las laderas cercanas y lejanas. Era un día de alternativas, la primera era subir hasta El Puerto de La Ragua para hacer la ruta planificada, Los Morrones. Al encontrarse la carretera cerrada, la siguiente alternativa era comenzar desde Aldeire, empezar a caminar a ver cómo iba progresando el día.

El grupo era numeroso, con muchas ganas de andar, disfrutar, superarse, compartir, vivenciar… Viendo que al andar nos nevaba, aparecían claros por donde nos calentaba el sol, las nubes subían, bajaban, la temperatura era baja pero cómoda, decidimos elegir la alternativa de seguir subiendo para llegar a la cumbre del Morrón del Mediodía.

El ritmo de un grupo tan numeroso era muy bueno, las conversaciones fluían de unos a otros, el paisaje era un contraste de color blanco por la nieve, azul por el hielo y cielo, marrón por la tierra y árboles. La subida en el primer tramo era cómoda, hasta llegar al cortafuegos, lugar donde sobraba toda la ropa, donde la respiración era muy ligera, las pulsaciones estaban aceleradas, las conversaciones empezaban a perderse. Continuamos con la marcha después de la gran pendiente y el tiempo empezaba a empeorar, la temperatura bajó considerablemente, el viento soplaba trayéndonos de cara la nieve, el cansancio empezaba a pagarse.

El terreno que pisábamos ya era todo el tiempo nieve incluso hielo, por lo tanto a equiparnos con los crampones y piolet. Abrigados hasta ni reconocernos unos a otros, continuamos la marcha paso tras paso en hilera, para seguir tomando altura y así avanzar progresivamente hacia la cumbre. Debido a varios factores, el grupo empezaba a separarse cada vez más, el ritmo era más lento, la niebla era más espesa, el viento no cesaba, la temperatura más baja, y en una parada, tras hablar y decidir, estábamos a una hora de la cumbre, tomamos la alternativa de evacuar.

Conociendo el terreno y las circunstancias, decidimos emprender la vuelta y bajar al Refugio de Pradollano. En la bajada, experimentamos nuevas técnicas de montaña como es la autodetención entre otras. Fue una bajada amena, entretenida, nuevas conversaciones y mejores caras, hasta que llegamos al Refugio donde la comida fue más que bien recibida y compartida. Después del homenaje de la comida, continuamos la marcha por el GR hasta llegar nuevamente al cortafuegos, donde el primer tramo de bajada fue de risas, resbalones por el barro, caídas, amagos, y diversión. El resto del camino, transcurrió por donde habíamos hecho la subida.

Un gran día de experiencias, conocimientos, decisiones, vivencias y ante todo de compañerismo.

Related projects

  • DSC00784
    20160313_092001
    _RSR1956
  • IMG-20160306-WA0016
    DCIM100GOPROGOPR0316.
    20160117_122942
  • _RSR1900
    20150403_090252
    20150621_125406